Hablando desde mi honestidad, un tanto desconectada e infantil...
Qué miedo me da la gente hoy día.
No porque puedan hacerme algo, no porque haya maldad innata dentro de ellos.
Si no porque realmente están tan expuestos a tanta mierda a su alrededor, que pareciera que ya ni tienen oportunidad de conocer o practicar la empatía.
¡¿En cuál realidad el humano pierde su humanidad y por qué debe de ser esta?!
No es que quiera pedirle a toda la gente que sea empática conmigo o con los demás, pero es que, ¡hombre!, ya en ningún lado encuentras a alguien que, con completa sinceridad, sea capaz de decirte:
«No te preocupes, yo entiendo cómo te sientes».
Todo este pensar es completamente mi culpa, puesto que estoy muy expuesta a redes sociales ahora que me he convertido en una especie de hikikomori, ya que por cuenta propia decidí aislarme del mundo (más que nada, por problemas emocionales que tengo conmigo misma); y estoy más consciente de cómo actúa la gente en internet.
Puede que parezca una anciana con lo que voy a decir, pero desde que fue la pan-de-mota del año 2020, todo se fue a la mierda.
¡¡TODO, MALDITA SEA!!


