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domingo, 20 de julio de 2025

Querido Diario: (13)

Hoy, vengo a refugiarme entre tu manto por un rato...
En ese manto lleno de polvo de estrellas, que reluce cada que la tibia luz del amanecer se posa sobre él, que abriga como el mejor de los suéteres cuando hace mucho frío (y yo tan friolenta que resulté).

No sé si me estás escuchando o no...
No sé si quieres escucharme o no...
La verdad no me importa si lo haces o tal vez me ignoras o tal vez me dejas en una lista de espera, como paciente desahuciado de un hospital; ya no importando si es público o privado.

Pero creo que cada día crece una especie de duda respecto a ti, a tu existencia, a tu piedad y tu misericordia.

Es que... 
¿Será que realmente existes?
¿Será que eres ese ser piadoso que ama sin escrúpulos y que todo el mundo clama ya como si fuera parte de un léxico corriente?

«Qué Dios le bendiga».
«Vaya con Dios».
«¡Santo Dios!»
«Primero Dios».
«Si Dios quiere».
«¡Ay, Dios mío!»

La gente usa tu «nombre» de forma tan normal; no sé si sea por el contexto cultural latinizado, por costumbre regional o por simple muletilla...
¿Pero realmente existes?

sábado, 3 de diciembre de 2022

Querido Diario: (12)

Verás... Verás algunas cosas.
Mi gata está dormida sobre mi cuaderno de dibujo semi nuevo, digo «semi», porque se humedeció hace poco y perdió su encanto inicial. Estoy pensando en pintar su tomo y su lomo. ¿Cómo quedaría?
Discutí con mamá de nuevo, como si fuera yo la madre y ella la hija; pero es lo usual. A lo que ya es costumbre. Mi hermana me dio un abrazo.
Escuchaba a un chico de YouTube narrando algo sobre los afamados "Backrooms", hasta que a YouTube se le dio la gana de detener el video para confirmar si lo estaba viendo. Cosa que realmente, no estoy haciendo; porque lo único que quiero, es que el dolor de cabeza se me pase y que YuoTbue deje de molestar con sus confirmaciones.

¿A qué hora comenzó a implementar eso?
¿Se querrá parecer a Ntefilx?
¿Ya lo será?

«La batería se está agotando. Se recomienda que conecte su PC».

lunes, 7 de junio de 2021

Querido Diario: (11)


«Todo sabe mal»

Hay veces en las que suelo ponerme a pensar en cosas, mucho más de lo normal.
Me es extraño, ¿sabes?, porque he tratado de hacer hasta lo imposible con tal de ignorar eso y... Lo consigo, pero luego ya no puedo hacerlo y así se va, como la serpiente comiéndose su cola.
«««Reinventándome»»».

«A ver, ¿cómo es para ti?»

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Querido Diario: (10)


¿Puedo confesarte algo?
Recaí en el vicio del tabaco y el alcohol después de haberlo dejado de lado por un tiempo.
Es... Raro, ¿sabes?, porque creí que ya lo tenía dominado o algo así, pero parece que solo estaba haciéndome la fuerte, porque me gusta mucho sentirme mareada, desconectada, sacando humo por la boca como un dragón, perdida de todo lo que soy en verdad.
Quizás, como dirán ahí, estoy tratando de alejarme de la realidad porque no me gusta cómo la estoy llevando y por medio de éste mecanismo de defensa es como lo estoy consiguiendo.
Tal vez sea un poquito, poquitito cierto.
Ahora, que ya llevo una semana y días sin alcohol ni tabaco, me siento vacía...
Pero no me importa.
Ya nada me importa.

sábado, 21 de marzo de 2020

Querido Diario: (9)

Ésta vez supongo que... No tengo ni la menor idea de qué hablar en sí.
En parte me frustra, porque tengo esa obsesividad por querer tenerlo todo ordenado. Por otra parte no, porque he me he decidido a hacer las cosas sin martirizarme y a aprender improvisar (más que todo).
Dándote una pequeña introducción, he estado en uno de los períodos más extraños de mi vida. Es decir, no importa qué carajos estoy haciendo, siempre tiene que salir algo nuevo de la nada; que una persona, que una salida, que una tarea, que una canción... Ya nada tiene orden en mí ni en mi vida y eso es... ¿Bueno?
Digo, porque si fuese malo estaría bastante afectada al respecto... ¡Ni siquiera te lo comentaría!, pero no es así realmente, sino que me siento en paz con todo eso. Quizás era esa terca necesidad de sentir que había algo distinto en mi rutina, aquello por lo que tanto supliqué en años anteriores y, ahora que llegó a mí, me está costando procesarlo.
Pero, a pesar de todo y de nada, de las nuevas y viejas rutinas, estoy aparentemente bien.

lunes, 28 de enero de 2019

Querido Diario: (8)

He de confesarte que, antes de ponerle un título a ésta entrada, pensaba dejarle algo así como: «Algo De Qué Hablar», porque, se remonta a esa época cuando me la pasaba callada y pensaba justamente en eso, en algo de qué hablar con los demás. Soy un asco para socializar, lo sé, lo conozco, lo tengo presente como tengo presente la soledad que siempre me acompaña y nunca me deja sola.
Creo que ya lo he dicho infinidad de veces, pero lo seguiré repitiendo hasta que me aburra, pero en éste tipo de entradas es dónde me gusta poder expresar todo lo que soy, lo hago sin necesidad de estar cuidado mi lenguaje y se me puede salir lo vulgar en cualquier ratito. Sí, quizás eso no sea bien visto en una «señorita» y por eso muchos de mis amigos me tratan como hombre; es gracioso, pero a fin de cuentas, no me importa en absoluto. Es mi vida, soy yo, son mis sentimientos y quiero dejarlos inmortalizados aquí, en un espacio que casi nadie conoce, que tiene menos de 5,500 visitas en los cinco años que lleva ya vivo éste proyecto, así que... ¿Qué me queda?, claro, aparte de leerlo todo yo sola una y otra vez cuando me gusta llenarme de nostalgia.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Querido Diario: (7)

«Normalmente ante este tipo de situación, lo que acostumbro hacer es grabarme en video, en audio o algo parecido para tranquilizarme al escuchar mi voz, reírme de cada vez que inhalo para poder hablar y ver cada una de las facciones que mi cara hace.
Pero esta vez no tengo ganas ni de ver mi reflejo en el triste espejo que tengo frente a mi cama.
He tenido unos días difíciles.
Bastante, debo decir.
Digo, porque para cualquiera eso debe ser un problema pequeño que en un dos por tres se arregla.
Claro, cada quién mira de distintas formas sus problemas.
Yo, para todos y cada uno de los míos, los veo gigantes, invencibles, inmortales... Que al final, terminan siendo más pequeños que una hormiga... Tipo, una hormiga de azúcar, quizás. Pero, al engrandecerlos, todo se me complica.
Aquí vendría el típico pensamiento machista de "las mujeres por todo se complican", porque yo lo cumplo al pie de la letra.
No digo que, siendo hombre, no me estaría complicando la vida.
¡Claro que lo estaría!, ¡si para todo me la complico!
Soy una completa basura por ser así.
En serio me odio por eso.

sábado, 11 de junio de 2016

Sincerándome.

Muy buenas, criatura terrenal.
¿Qué tal te encuentras? Espero que bien.

Quizás te has de preguntar sobre el título, qué rayos va a ser lo que voy a tratar en esta vana entrada de blog.
Pues, si te das cuenta, hace mucho que no escribo nada. Nada. ¡Meses sin poner una simple letra acá! A ti de seguro eso no te extraña, no te hace efecto, no te genera nada. Y eso es bueno.
¿Por qué? Posiblemente porque te valga un comino mi existencia o porque ves que continúo con cada publicación programada de la página en facebook. Sí, programada; esas cosas han estado ahí hace meses atrás, yo paso a veces para revisar o no lo sé, la verdad no tengo idea de qué estoy haciendo en ese lugar aún.

sábado, 4 de julio de 2015

I Am Not Real...

27. Juni
Mi tristeza volvió a atacar otra vez. Esa maldita tristeza, mi aislamiento, mi dolor, mi melancolía.
Tengo muchas razones para intentar sonreír ahora, para intentar ser feliz, pero no, parece que mi cerebro no quiere asimilarlo. Quizá no se siente capaz de asimilar la felicidad que no había sentido desde hacía tanto tiempo.
Es una mierda.
Esto me afecta demasiado, es tan doloroso y mortificador como un Harakiri. El dolor tan fuerte, el ardor insoportable, es algo que quisiera detener con el simple hecho de acurrucarme en mi cama bocabajo y empezar a llorar. Llorar hasta ahogarme en mis lágrimas, órganos, sangre, cabellos, sollozos, pensamientos, recuerdos, pesares... Todas esas estupideces. Quizá sin sentido, yo qué sé.

domingo, 10 de mayo de 2015

Querido Diario: (4)

Sabes, algunas veces me gustaría comprender al mundo... Bueno, no al mundo, el mundo no se complica.
Algunas veces me gustaría comprender a las personas que habitan al mundo.
No sé, son tan cambiantes, drásticos, efímeros...
Me gustaría saber algunas veces qué esconden en su inconsciente, qué hacen para ser unos seres tan faltos de sentimientos...
Sí, estoy siendo imparcial.
¡Claro que las personas tienen sentimientos!
Sentimientos y emociones, que nunca serán lo mismo.
Todas esas personas sienten, sólo que algunos somos más expresivos que otros. Algunos somos más dañados por lo mismo.

Y sí, pareciera que me complico hasta por demás por lo que los demás sienten, pero, se supone que estoy estudiando para poder analizar y comprender todo ese tipo de situaciones.

miércoles, 15 de abril de 2015

Querido Diario: (3)

Creo que he revivido de la muerte, esa que tanto me atormentó y me hizo sentir como si no hubiera otro motivo en la vida por el cual poder seguir luchando. Esa cosa que me hacía sentir que no valía nada y que significaba lo mismo que un cero a la izquierda para los demás...


... Y todo cambió...


El tiempo no ha perdonado nada, ni siquiera me ha perdonado a mí. Sufrí muchísimo y me encerré en el mismo. ¡Cuanto tiempo desaproveché por llorar en vano!

... Cerré los ojos a una hermosa realidad...

viernes, 17 de octubre de 2014

Querido Diario: (2)

«Hace ya dos días he estado pensando sobre muchas cosas sabes... Muchísimas cosas que quizá no tengan sentido de ser ni de existir, pero de igual manera están ahí, latentes y no quieren irse, desaparecer, esfumarse.
Una de ellas es sobre cuantas cosas he perdido en lo que va del año. Mis «trabajos», mis «amigos», mi «tiempo», mi «adolescencia». He perdido todo esto por varias tonterías mías y muchas otras por razones de mi vida para quitármelos. La que más me ha dolido perder ha sido mi adolescencia. De seguro te preguntas ¿porqué dices que has perdido la adolescencia si apenas tienes diecisiete? y aquí tienes mi respuesta: He crecido «psicológicamente» con golpes emocionales muy fuertes. Esa etapa de rebeldía ante mi madre, de lloriquear como niña pequeña ante cosas que quiero, soñar con lograr grandes cosas... Todo eso se ha muerto ya y claro, es difícil aceptarlo.
Luego podría hablar de la forma en la que me ve el mundo... Todos esos seres humanos que han dejado de hablarme, que no hacen nada por intentar saber como me encuentro, esos que alguna vez dijeron «Tú eres una de las personas más importantes de mi vida»... Todos ellos, todos, ahora que me ven en un modo «feliz» [que de igual manera se sabe que es una mentira en «proceso» de creérmela para que se haga una «realidad»] me buscan para ellos también hacerse felices. Se aprovechan de mí. ¿Pero porqué? ¡Ni yo tengo la respuesta a la pregunta!

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Querido Diario: (1)

«¿Sabes? Soy tan patética que me hace feliz y me gusta mucho el saber que muchas personas sufren, que muchas personas que me han hecho daño también están sufriendo.
Me gusta enterarme que sus vidas poco a poco se vuelven miserables, que el karma les está haciendo sentir lo mismo que me hicieron sentir a mí, me gusta saber que todo se devuelve, me gusta saber que no soy la única que está sufriendo en éste asqueroso y repugnante mundo.
Mi sufrimiento, aunque no lo creas, también me hace feliz, también me gusta. Puede sonar raro o como sea, pero para mí el sufrir es un sentimiento muy extraño y difícil de sentir cuando eres una persona que se mantiene rodeada de amigos, amores o quehaceres.
Adoro perderme en mi sufrimiento, ahogarme entre mis lágrimas, gritarle a la nada, golpear cosas preguntándome sobre el por qué de tantas situaciones, para que al final nadie... Nadie me responda. Es una sensación bonita, hasta me genera escalofríos tan sólo pensarlo.
Muchos me han dicho que soy una masoquista por aferrarme a mi dolor, a los malos recuerdos, a todo lo que me hace daño; pero yo sigo ahí, de terca.
Cuando estoy sola intento no hundirme en mis tristezas, dibujo un poco, escucho música, bailo, hago de todo con tal de no llorar, pero al finalizar de hacer todo lo anterior descrito; no puedo evitar el pensar de nuevo en cada cosa triste de mi vida sin que las lágrimas empiecen a caer.
No te podría explicar de manera detallada todos esos pesares por los cuales sufro, pero hay de todo un poco: mi vida estudiantil, mi familia, mis «quereres», el por qué el mundo debe ser tan cruel conmigo (egoísmo, ¿quién te conoce?), por qué las cosas no salen como yo quiero, por qué tengo que estar sola, mis problemas de relaciones interpersonales, mis problemas mentales y mi odio personal.
Soy tan patética que el sufrir me hace feliz.
Soy tan patética que el ver sufrir a alguien más me hace feliz.
Transparent White Star