martes, 28 de julio de 2026

Calvario.

    
    En algún momento de mi vida, reflexioné sobre lo que significaba ser hermana «mayor».
Y la verdad, no me agradó hacerlo.


Digamos, no todos tenemos la misma experiencia, no todos compartimos el mismo estilo de vida, pero como hermano «mayor», tomas una responsabilidad mucho más grande entre el rol de tu familia.
No sé cómo explicarlo realmente, es extraño (a pesar de que me he puesto a pensar en eso, mucho debo de admitir), pero resumámoslo a que tomas cierto papel autoritario, casi al mismo nivel de tus padres.
En casa, eso me solía pasar; yo era la que debía de cuidar de mis hermanos. Mis padres (como era lo usual) no estaban y yo me encargaba de ellos, de alimentarlos, de ayudar/ver sus tareas, de cuidarlos, de «educarlos», de arroparlos, de escucharlos...
Yo hice más papel de padre que mis propios padres.
Y siento que es algo que muchos hermanos mayores comparten. No en igual medida, pero sí lo hacen.
Aquello de ver por el bien de los hermanos, de querer que estén bien, de ayudar y apoyar en lo que necesiten.
En algún momento le dije a mis hermanos que todo lo que hacía por ellos, era porque sentí que me hizo falta y no quería que vivieran lo mismo que yo.
Imagino, que ellos lo entendieron de alguna forma y me gusta hacerme a la idea de que, de una forma u otra, me lo agradecieron.

... Hasta que se hicieron ADULTOS.

Miedo.

Hablando desde mi honestidad, un tanto desconectada e infantil...


Qué miedo me da la gente hoy día.


No porque puedan hacerme algo, no porque haya maldad innata dentro de ellos.
Si no porque realmente están tan expuestos a tanta mierda a su alrededor, que pareciera que ya ni tienen oportunidad de conocer o practicar la empatía.

¡¿En cuál realidad el humano pierde su humanidad y por qué debe de ser esta?!

No es que quiera pedirle a toda la gente que sea empática conmigo o con los demás, pero es que, ¡hombre!, ya en ningún lado encuentras a alguien que, con completa sinceridad, sea capaz de decirte:


«No te preocupes, yo entiendo cómo te sientes».


Todo este pensar es completamente mi culpa, puesto que estoy muy expuesta a redes sociales ahora que me he convertido en una especie de hikikomori, ya que por cuenta propia decidí aislarme del mundo (más que nada, por problemas emocionales que tengo conmigo misma); y estoy más consciente de cómo actúa la gente en internet.

Puede que parezca una anciana con lo que voy a decir, pero desde que fue la pan-de-mota del año 2020, todo se fue a la mierda.


¡¡TODO, MALDITA SEA!!
Transparent White Star