viernes, 9 de octubre de 2026

Cambio de Cultura.

¡Muy buenas, criaturita terrenal!, espero te encuentres muy bien.
No como yo, que estoy toda destruida, ¡PERO NO IMPORTA!
Lo importante, es que nos volvemos a encontrar en este maravilloso espacio, ¿no?

El día... No, no fue el día, fue hace dos días, estuve en un evento bastante grande de cultura "geek" en mi país; la aclamadísima Comic-Con Guatemala. En este caso (y para aclarar), entiéndase "geek" como una forma de aglomerar el anime, los videojuegos, los cómics, los TCG, las caricaturas tanto pop como de nicho o "underground" (provenientes de internet) y demás cosas «friki» (como se le llamaba antes).
La cuestión está en que estuve platicando un buen rato con mis primos (que con ellos fui, ya que tienen un negocio que es parte del evento), entre bromas, recuerdos y risas a montón, llegamos a la conclusión de lo mucho que ha cambiado la cultura de las convenciones en mi país, Guatemala.

Pero, antes de continuar, quiero dejarte este regalito para que escuches mientras lees. Si tú eras tan otaku como yo en su momento (jaja, que hasta tengo un blog relacionado al tema), puede que te interese la playlist tanto como a mí... Cada tanto la pongo mientras hago mis oficios de señora. Sí, estoy vieja, let me be.

Ahora sí, comencemos a descosernos de una vez sobre esto.


Disclaimer: Antes de que empecemos con el mero mero tema, voy a dar un laaaaaaaargo contexto personal, nada más para que ubiques como fue que viví todo esto por mi cuenta. Gracias por tu comprensión. Toma un dulce.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Sal de mi cabeza.

Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. Sal de mi cabeza. 

viernes, 7 de agosto de 2026

Viaje.


¡¡Muy buenas las tengas y mejor las pases, criatura terrenal!!, qué gusto poder saludarte de nuevo. ¿Qué tal te encuentras?, ¿todo bien?, espero que todo bien porque si no, es de por gusto que te esté saludando; pero bueno, espero que todo lo que estés pasando, bueno o malo, sea para tu bien. Ven, te doy un abrazo.

El día de hoy vengo con ganas de recordar, inmortalizar, dejar plasmado (como una plasta) lo que fue mi viaje de «artista» que iba a eventos. Haré un ejercicio de repaso desde que comencé hasta que finalicé; esto será con muchos detalles, pensamientos, anotaciones, sentimientos y toda la cuestión porque... Bueno, es mi «huella» y busco dejarla en algún lado dentro de esta eternidad digital. xD
Espero volver a leerlo en unos años y seguirme riendo de toda la tontera que voy a escribir.
Si estás acá y estás dispuesto a leer/ver todo, te recomiendo ir por algo para comer, dale plei a la música que añadí al blog hace poco (ptmsoytanfelizporquehacemuchoqueríahacerloyhastahacepocomepuseajoderconloscódigosHTMLyloconseguísoydemasiadobuena) y disfruta de este viaje conmigo. 

Esta es la prueba fehaciente de que, así, fue como comencé ese viaje artístico, jejejejejeje, I'm so silly.

Siendo honesta, no recuerdo del todo bien cómo fue que comenzó, en qué momento fue que tomé las riendas de la posibilidad de dejar en manos de otras personas las cosas que hacía en un contexto mucho más grande que el personal a cambio de un bien monetario. 
Que comencé a vender mis dibujos, pues.
Así que... Tocará ver un poco hacia atrás para aclarar mi situación.
Sí, lo necesito.




Hice esto en el 2016, la idea de vender stickers personalizados al gusto de la gente se me hacía interesante, ya que seguía a muchas páginas de artistas de otros países (mayormente México y Argentina) y hacían tanto comisiones como venta de merch hecha por ellos.
Así que me dije:

¿Y por qué no?

martes, 28 de julio de 2026

Calvario.

    
    En algún momento de mi vida, reflexioné sobre lo que significaba ser hermana «mayor».
Y la verdad, no me agradó hacerlo.


Digamos, no todos tenemos la misma experiencia, no todos compartimos el mismo estilo de vida, pero como hermano «mayor», tomas una responsabilidad mucho más grande entre el rol de tu familia.
No sé cómo explicarlo realmente, es extraño (a pesar de que me he puesto a pensar en eso, mucho debo de admitir), pero resumámoslo a que tomas cierto papel autoritario, casi al mismo nivel de tus padres.
En casa, eso me solía pasar; yo era la que debía de cuidar de mis hermanos. Mis padres (como era lo usual) no estaban y yo me encargaba de ellos, de alimentarlos, de ayudar/ver sus tareas, de cuidarlos, de «educarlos», de arroparlos, de escucharlos...
Yo hice más papel de padre que mis propios padres.
Y siento que es algo que muchos hermanos mayores comparten. No en igual medida, pero sí lo hacen.
Aquello de ver por el bien de los hermanos, de querer que estén bien, de ayudar y apoyar en lo que necesiten.
En algún momento le dije a mis hermanos que todo lo que hacía por ellos, era porque sentí que me hizo falta y no quería que vivieran lo mismo que yo.
Imagino, que ellos lo entendieron de alguna forma y me gusta hacerme a la idea de que, de una forma u otra, me lo agradecieron.

... Hasta que se hicieron ADULTOS.

Miedo.

Hablando desde mi honestidad, un tanto desconectada e infantil...


Qué miedo me da la gente hoy día.


No porque puedan hacerme algo, no porque haya maldad innata dentro de ellos.
Si no porque realmente están tan expuestos a tanta mierda a su alrededor, que pareciera que ya ni tienen oportunidad de conocer o practicar la empatía.

¡¿En cuál realidad el humano pierde su humanidad y por qué debe de ser esta?!

No es que quiera pedirle a toda la gente que sea empática conmigo o con los demás, pero es que, ¡hombre!, ya en ningún lado encuentras a alguien que, con completa sinceridad, sea capaz de decirte:


«No te preocupes, yo entiendo cómo te sientes».


Todo este pensar es completamente mi culpa, puesto que estoy muy expuesta a redes sociales ahora que me he convertido en una especie de hikikomori, ya que por cuenta propia decidí aislarme del mundo (más que nada, por problemas emocionales que tengo conmigo misma); y estoy más consciente de cómo actúa la gente en internet.

Puede que parezca una anciana con lo que voy a decir, pero desde que fue la pan-de-mota del año 2020, todo se fue a la mierda.


¡¡TODO, MALDITA SEA!!

domingo, 20 de julio de 2025

Querido Diario: (13)

Hoy, vengo a refugiarme entre tu manto por un rato...
En ese manto lleno de polvo de estrellas, que reluce cada que la tibia luz del amanecer se posa sobre él, que abriga como el mejor de los suéteres cuando hace mucho frío (y yo tan friolenta que resulté).

No sé si me estás escuchando o no...
No sé si quieres escucharme o no...
La verdad no me importa si lo haces o tal vez me ignoras o tal vez me dejas en una lista de espera, como paciente desahuciado de un hospital; ya no importando si es público o privado.

Pero creo que cada día crece una especie de duda respecto a ti, a tu existencia, a tu piedad y tu misericordia.

Es que... 
¿Será que realmente existes?
¿Será que eres ese ser piadoso que ama sin escrúpulos y que todo el mundo clama ya como si fuera parte de un léxico corriente?

«Qué Dios le bendiga».
«Vaya con Dios».
«¡Santo Dios!»
«Primero Dios».
«Si Dios quiere».
«¡Ay, Dios mío!»

La gente usa tu «nombre» de forma tan normal; no sé si sea por el contexto cultural latinizado, por costumbre regional o por simple muletilla...
¿Pero realmente existes?

domingo, 1 de junio de 2025

Ya se ha ido.

Era de noche.
Me encontraba, editando
(por 1234567890 vez)
uno de mis tantos
e s c r i t o s
(libros, realmente)
en el cual se encontraba,
la siguiente frase:

«Me dolió verla feliz 
y que no fuese conmigo»...




Transparent White Star