domingo, 27 de febrero de 2022

Séptimo Huevember.

¡Hey!, muy buenas las tengas y mejor las pases, criatura terrenal. Es un gusto poder saludarte nuevamente después de... No mucho tiempo.
Verás, quiero ser un poco concisa al respecto de la publicación de hoy. Te darás cuenta de que estamos en pleno febrero (al momento de escribir) y estoy publicando el SÉPTIMO HUEVEMBER DE MI VIDA, YEEEEEEEEEEEEEESSSSSSSSSSSSSS. ¡Al fin se arregló el bug que tenían los servidores de mi servicio de internet con Blogger!
La verdad es que esto me emociona mucho, a pesar de estar viviendo tiempos bien extraños que, así como dice Dross, parecieran maldición china (pero ese no es el asunto, jeje). Ésta vez no podré hacer mucho al respecto de las visitas que siempre busco para el blog por la tendencia y toda la cosa.
A comparación de los años anteriores, voy a presentar cada dibujo en tamaño pequeño, porque... Bueno... La verdad es que siempre se me hace un revoltijo con el formato de la entrada, así que... Prefiero ahorrarme los disgustos y contratiempos, gracias. Como ya nos es costumbre, te dejo un resumen explicativo sobre lo que es el Huevember (Huebruary (¿¿¿¿¿))«Es un reto que se ocupa durante todo el mes de noviembre al dibujar cualquier cosa al día con un color base indicado por la rueda oficial del "Huevember", se tiene la libertad de cambiar las tonalidades del color y utilizar otros colores con la condición de que el color base esté a la vista o en un punto central».
Y, antes de finalizar, quiero agradecer a las bellas personitas que me ayudaron con ideas, otra vez me quedé con la creatividad en cero mientras trabajaba, jaja. Así que, sin mas rodeos, te presento mi séptimo año realizando un bonito reto de dibujo. Espero disfrutes viendo de los dibujitos.
Te dejo algo para que escuches mientras ves.

miércoles, 9 de febrero de 2022

"Love is the End"


Y vendrá de nuevo,
porque el amor es esa luz
al final del túnel
que todos deseamos,
de una u otra forma,
alcanzar.
Buscaremos un lugar nuevo
dónde podremos empezar.
Sin ayeres ni mañanas,
solo el hoy,
ahora.
Sonreiremos al observar el alba.
Poco a poco, aquello que tanto dolía
podrá olvidarse.
Quiero recordar esto toda la vida
y que el tiempo
se encargue de todo lo demás.
Nada podrá volver a tocarnos.
Nada podrá volver a dañarnos.
Nada podrá salir mal, jamás.
Caminaremos de nuevo
hacia nuestro hogar.
Por ese viejo camino,
el único camino
que nos lleva,
el único camino
que conocemos.
Cantaremos una canción,
aquella que tanto nos gusta,
la que recordamos todos los días.
Ten por seguro
que sí.
Contaremos las gotas de lluvia
como niños traviesos
que juegan entre los charcos,
esperando a que vuelva a salir
el sol,
la luna;
algo que ilumine
y llene de ilusión
nuestras miradas.
Entre tanto...
Me quitaré la ropa
frente al océano,
entraré en el agua
mientras hay luna llena,
esperando a seguir;
como hasta ahora.







lunes, 20 de diciembre de 2021

Ésta Es Una Publicación Cualquiera

Milagrosamente me encuentro muy bien luego de un tiempo, así que, puedo venir y decir lo siguiente:
        Muy buenas las tengas y mejor las pases, criatura terrenal.

El día de hoy paso solamente a... No lo sé, escribirme algunas cosas y explicarte algunas otras.
Porque, bueno, quiera que no... El escribir en éste preciso momento, es algo que me alivia bastante. Aquí puedo desahogarme a mi gusto y gana, añadiendo portazos en la cara.
Pero, la verdad, no venía a eso.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Comenzar (Desde Cero)

Si hubiera escrito esto hace unos meses, no hubiera podido creerme.
Me hubiera reído a diestra y siniestra de tal estupidez que pasaba por mi cabeza.
Habría investigado (stalkeado) a cuánta persona le hablara para intentar entender las razones que tuve para pensar así de
d    i    f    e    r    e    n    t    e .
Los cambios son de las cosas más RARAS que pueden llegar a ocurrir en la vida de un ser humano.
Nos llegamos a acostumbrar tanto a una rutina que, el más ligero cambio, nos alborota al igual que patear un hormiguero.

sábado, 11 de septiembre de 2021

Los Tres Mensajes.

Se encontraba acostado sobre el sillón de la sala, vestía una sudadera blanca y una pijama con tramado cuadriculado, estaba fumando un «yoko» y sin nada más que hacer. La luz de la tarde se apagaba de a pocos con el paso del tiempo, las risas y las voces de los niños que jugaban afuera entraban por la ventana.
Iría a oscurecer en menos de una hora y seguía en casa, nada nuevo, nada viejo. Era algo a lo que ya estaba acostumbrado.
Tomó su celular, un poco de luz iluminó sus oscuros ojos. Desbloqueó el mismo y se quedó viendo la pantalla por unos segundos, se perdió viendo el fondo predeterminado color celeste con una delicada y elegante estela blanca. 
18:32. 

sábado, 7 de agosto de 2021

Aquí.


Te vi, esa tarde antes de salir de casa, te vi.
Estabas tranquilo, con tu típica sonrisa, frente a tus plantas, con un sombrero puesto de forma graciosa.
Así como ya acostumbrabas.
Y te gustaba.
Te causaba risa.
Te vi y me acerqué a ti, pero con un poco de temor.
No quería que tú resultaras enfermo por mi culpa.
Ya tenías suficiente con la cruz que cargabas sobre tus hombros por unos tantos años y que se notaba entre las pequeñas grietas y manchas claras sobre tu piel.
Me despedí de ti, como acostumbraba cuando iba a salir.
Me sonreíste con la mirada, con esa mirada tan pacífica, comprensiva, tierna y atenta.
«Nos vemos más tarde, gracias», dijo tu grave voz.
Aún resuena como un eco entre los pasillos de mi mente.

lunes, 5 de julio de 2021

Pequeñas Historias Insomnes. (2)


CELULAR
Leía, estaba leyendo en total tranquilidad.
Paz.
Incluso eso.
Había decidido dejar el celular de lado, la computadora, la televisión.
Era solo él y su libro.
Ese libro que emanaba olor a viejo, a húmedo.
Habían algunas páginas completamente perdidas; la humedad y el poco cuidado que le dieron antes hicieron que hasta la pasta se cayera en pedazos. Pero eso no le importaba realmente, lo interesante era el contenido del libro.
Afuera llovía, había una tempestad, la gente corría alterada e incluso gritaba con desesperación, parecía que era el fin del mundo.
Pero él no escuchaba nada.
Estaba tan sumergido entre las letras del libro y todo lo que le narraba que todo dejó de tener sentido desde el momento en el que había abierto el libro.
Su celular brillaba, insistente. Familia, amigos, conocidos, todos tratando de ponerse en contacto con él por medio de mensajes y llamadas.
Trataban de saber si estaba a salvo, si estaba en peligro, si se encontraba con vida o... Algo.
Pero no prestaba atención, lo había configurado en «Silencio» y dejado sobre el escritorio al otro lado de la habitación.
Era una noche tranquila para él, las gotas de lluvia se deslizaban tranquilas en el cristal de su ventana y las luces titilaban con suavidad.
Afuera empezó a temblar, todo se estremecía, el suelo se abría, la lluvia caía con más fuerza y había levantado el mar; mucha gente se había ahogado, otros lo habían perdido todo y algunos pocos se habían salvado.
Su celular seguía brillando pero él nunca lo notó, la luz de su habitación era más fuerte que la luz de la pantalla.
Un par de horas después soltó el libro, eran casi las 2 AM pero ni siquiera se había dado cuenta. Cerró el libro, lo dejó a un lado de la cama, se acercó a su mesa de noche, sacó un pequeño cigarrillo con papel de color verde amarillento, lo encendió y soltó una pesada bocanada de humo.
«Para coronar otra noche perfecta», sonó en su mente.
Apagó la luz y se fue a dormir.
Transparent White Star